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Espacios mágicos

 

Espacios mágicos, salvajes y protegidos:



·        Santuario de Nuestra Señora de la Barca, su entorno, faro de punta da Barca, Piedra de Abalar, Piedra de Os Cadris, Piedra de los Enamorados. Todo ello acompañado por el imponente monumento A Ferida, en lo alto del promontorio, hace de este un espacio natural incomparable para poder realizar distintas actividades, ver la espectacular puesta de sol o simplemente contemplar la belleza y armonía de la naturaleza.



Desde el Mirador de A Ferida, los días de temporal con olas de más de 6 metros, la panorámica del Santuario con el Cabo Vilan de Fondo y las olas rompiendo contra las rocas, no tienen precio.



·        Paseo fluvial de Os Muiños. Precioso paseo  recorriendo el cauce del río Negro que va desde Os Muiños hasta la playa de Area Maior, a traves de las distintas pasarelas de madera iremos de molino en molino hata la playa.



·        Caldeiras de O Castro. En el lugar de Castro de camino a Traxufre podemos visitar este fantástico lugar, una cascada de agua en un paraje natural idílico. En verano se puede disfrutar del baño. El río Castro, a su paso por la parroquia de Couciero, concello de Muxía, dibuja una preciosa cascada de unos ocho metros de altura, así como varios rápidos que dan forma a una especie de piscinas naturales, con oquedades circulares a manera de calderos, conocida por ello como "as Caldeiras do Castro". A pocos metros se encuentra un área recreativa  y  una  pequeña  capilla.



·        Faro de Touriñan. Siguiendo la carretera de la costa hacia Finisterre nos encontramos el Cabo Touriñan, con su Faro y espectaculares vistas al océano y la Costa da Morte.



·        Furna de Buseran.  Cuenta la leyenda, que en un tiempo muy lejano había un castillo de elevadas torres y colosales muros erguido sobre un antiguo castro céltico, cerca de la localidad costera de Muxía. Tal fortificación pertenecía a una acaudalado señor. Tenía este poderoso noble una preciosa hija, huérfana de madre, llamada Florinda. La cual residía la mayor parte del tiempo con una vieja pariente del conde, ya que este se ausentaba durante largos periodos a causa de sus negocios y las guerras.


En una de esas obligadas ausencias, llegó a las puertas del castillo un hermoso trovador de nombre Buserán, que con su laúd a la espalda y sus dulces melodías encandiló a la joven Florinda. Pronto surgió el amor entre ambos, campos y rocas frente al mar fueron testigos de su felicidad. Hasta que un día regresó su padre, quien al saber de aquel amor, prohibió el romance   expulsando al juglar de sus dominios y encerrado a su hija en un incomunicado aposento. Todas las noches desde su prisión  Florinda escuchaba las dulces canciones de amor que Buserán  desde los alrededores del castillo le dedicaba. Esto encolerizó todavía más al conde quien ordenó a sus sirvientes acabar con la vida del trovador arrojándolo al mar, a las entrañas de una profunda caverna.Pasado el tiempo y recuperada su libertad, Florinda enloquece al conocer la terrible noticia. Rota de dolor vagaba por las orillas del mar clamando por su amado, cuando de repente una gigantesca ola, por unos segundos adoptó la forma de Buserán y abrazando fuertemente a la muchacha se la llevó consigo  a las profundidades del mar, donde por fin  juntos descansarían para siempre.


Hoy ese lugar próximo a la  playa de Lourido es conocido como la  " Furna da Buserana" y en las noches de mal tiempo, cuentan los marineros, que es posible oír las dulces melodías del trovador.