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camino de santiago

A través de este enlace, podrá ver un reportaje de National Geoagraphic sobre la prolongación del camino de Santiago hacia Finisterre y Muxía. Documental editado en 2015.

http://www.nationalgeographic.com.es/viajes/grandes-reportajes/de-santiago-de-compostela-a-finisterre-2_9507#

Muxia-Finisterre  y el camino de Santiago. 

En un confín de la Tierra...

Santiago de Compostela es la meta espiritual de las peregrinaciones pero la Costa da Morte también arrastra una buena carga de misticismo, leyendas e historias ancestrales. Antes de los descubrimientos fue para muchos la última porción habitable del Mundo. Hoy es el fin figurado, un lugar apartado al que todos desean llegar, al igual que los pueblos celtas y romanos, para aguardar la hora del ocaso y ver esconderse el sol en la inmensidad del océano. No son pocos los relatos que a lo largo de los siglos nos han brindado los viajeros y peregrinos que llegaron a estas costas: el húngaro Jorge Grisaphan en 1355, el checo León de Rosmithal a mediados del siglo XV, el alemán Erich Lassota hacia 1584, el clérigo boloñés Doménico Laffi en el XVII, y tantos otros. También, diversos vestigios y documentos históricos aportan datos sobre los antiguos hospitales de peregrinos que jalonaban esta ruta, como los de la propia aldea de Hospital, en Dumbría, y los de Cee, Corcubión y Fisterra. En el libro III del Codex Calixtinus, de mediados del siglo XII, que trata sobre la traslación del cuerpo del Apóstol desde Jerusalén a Galicia, aparece citada la ciudad de Dugium - la actual Duio del municipio fisterrano - donde los discípulos piden permiso al prefecto, sin éxito, para enterrar el cuerpo de Santiago. En el renacer del Camino, a mediados del siglo XX, Luciano Huidobro describe en el tomo III de su consultada obra Las Peregrinaciones Jacobeas todo el viaje desde Santiago hasta Finisterre. Más actual, de 2010, es el interesante título El Camino al Fin de la Tierra del muxián Manuel Vilar Álvarez, una tesis y recorrido histórico a pie desde Santiago hasta Fisterra y Muxía


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El itinerario:


Nueve son los municipios o Concellos que visita el camino, epílogo o prolongación, como queramos llamarle. Además del propio Santiago las jornadas transcurren por Ames, Negreira, Mazaricos, Dumbría, Cee, Corcubión, Fisterra y Muxía. Recorrerlo completamente y dibujar el triángulo, es decir, por ejemplo, yendo hasta Fisterra, luego hasta Muxía y volviendo hacia la aldea de Hospital, donde se encuentra la bifurcación de Caminos, son 151 kilómetros.



Etapas rocosas, propias de Galicia.



La transición entre la ciudad de Compostela y el campo es inapreciable, traspasando la rúa das Hortas el camino penetra en la carballeira de San Lorenzo y baja al inmediato Ponte Sarela, donde se abren las puertas de los bosques y el paisaje rural. Las etapas del epílogo a Fisterra y Muxía son las propias de Galicia, constantes subidas y bajadas que impiden llevar un ritmo constante. Sin embargo, la gran mayoría del público está más que entrenado y no va a temer el recorrido, ya que este camino será una extensión de su periplo hasta Santiago. Este epílogo forma un triángulo sin fin y ofrece varias opciones según las ganas y los días disponibles. Aparte, desde la aldea de Hospital, es posible ir directamente a Muxía y de aquí a Fisterra, e incluso trazar el triángulo regresando a Hospital a través de Corcubión y Cee. El recorrido completo suma 151 kilómetros, casi la misma distancia que hay desde O Cebreiro a Santiago.



Fisterrana, muxiana y también Compostela.



Si el peregrino que realiza, al menos, los últimos 100 kilómetros a pie, se ve recompensado con la Compostela, a los que decidan caminar hasta Muxía, y lo justifiquen mediante la credencial, les será otorgada la muxiana. Lo mismo ocurrirá con la fisterrana a los que viajen hasta esta otra localidad de la Costa da Morte. Tanto la muxiana como la fisterrana son documentos acreditativos sellados por la alcaldía de los dos municipios, mientras que la Compostela la otorga el Cabildo de la Catedral. Con todo, hay una opción para conseguir la Compostela realizando este camino, y no es otra que realizarlo al revés en dirección a Santiago.


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A vueltas con la credencial.



Una duda generalizada es cuál es la credencial que hay que portar para realizar este itinerario. No hay ninguna credencial especial, se puede usar la misma que se ha llevado hasta Santiago. Los que no la tengan porque hacen expresamente este Camino, ya que la Oficina del Peregrino no facilita credenciales para este trayecto, pueden salir sin ella y conseguirla en cualquiera de los albergues de Negreira.



El atardecer.



Muxía, con su marco incoparable, con los cuatro elementos a los píes del santuario es el fin figurado de la Tierra, un confín apartado al que todos desean llegar, al igual que los pueblos celtas y romanos, para aguardar desde el Cabo Finisterre la hora del ocaso y ver esconderse el sol en la inmensidad del océano. En Muxía, según la leyenda, arribó la Virgen en una barca para infundir ánimos a Santiago cuando predicaba en Hispania. No son pocos los relatos que a lo largo de los siglos nos han brindado los viajeros que llegaron a estas costas y también los vestigios y documentos históricos que aportan datos sobre los antiguos hospitales de peregrinos que jalonaban esta ruta. Hoy está más viva que nunca y dejará de ser una prolongación para convertirse en experiencia obligada tras la llegada a Santiago.



Una fórmula casi inalterada durante 13 siglos.



El Camino de Santiago no caduca. Aún con épocas anodinas, renació para la gran masa en 1993, fecha del primer Xacobeo, ideado por Víctor Manuel Vázquez Portomeñe. Mezcla arte con naturaleza, deporte con cultura, libertad y amistad. Todo un fenómeno sociológico que genera optimismo y que, decían, había que hacer una vez en la vida, cuando ahora pocos ya pueden resistirse a la tentación de recorrerlo una y otra vez